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Anécdotas del fútbol de Buenos Aires.

TERCETO BAJO LOS PALOS.

La historia de los Kadijevic es notable, ya que han sido tres las generaciones, involucrando un mismo puesto, el de arquero. Luis (apodado el Ruso y nacido en 1947) es el primer eslabón de la cadena. Iniciado en Almirante Brown, jugó en 1971, en la primera de San Lorenzo. El Kalamata griego lo tuvo luego en sus filas  y a su regreso, pasó por Instituto de Córdoba –no sumó minutos oficiales-, Defensores de Belgrano y Deportivo Armenio, los dos últimos en Primera B. Mientras el Ruso actuaba en Grecia, en 1973, nació Maximiliano, quien heredó la pasión por los guantes y al igual que su papá, también tuvo su estreno en Almirante Brown. Además, uno de los tantos clubes en los que jugó, lo mismo que el Ruso, fue Defensores de Belgrano. Su hijo Julián (categoría 2004) completa el terceto de guardavallas. En 2021, debutó en la primera de Comunicaciones. En 2023 viajó a Italia, siendo parte, por unos meses, del plantel del Módena. Retornó a la entidad de Agronomía y en 2024 se incorporó a Gimnasia La Plata, donde debutó en primera en 2026. Por ahora, Julián no pasó por ninguno de los destinos de su papá y su abuelo. Lo que sí une al nieto y al abuelo, es que ambos actuaron en la Primera A de la Argentina, algo que los diferencia de Maximiliano.

DESDE LA VECINA ORILLA.

En Uruguay, la dinastía de los Forlán es muy conocida. Diego nació en Montevideo en 1979. Delantero de punta, representó durante muchos años al seleccionado de su país, aunque habiendo hecho inferiores en Danubio, su debut en una primera división tuvo lugar en Independiente de Avellaneda. Después de actuar en el Rojo, emprendió una larga carrera internacional. Pablo Justo, su padre, también había sido futbolista. Nacido en Mercedes en 1945, arrancó su carrera en Peñarol, siendo este el punto de partida de un camino que incluyó clubes uruguayos y brasileños. Más atrás en el tiempo, aparece Juan Carlos “Nino” Corazzo, quien nació en Montevideo en 1912. Se trata del abuelo de Diego y el yerno de Pablo, ya que éste se casó con su hija Pilar. Corazzo fue defensor  y como sucedería con su nieto, en la Argentina defendió la casaca de Independiente (además pasó brevemente por Racing). En su faceta de entrenador, más allá de una reconocida labor en el seleccionado de su país, también dirigió al Rojo y a Argentinos Júniors.

A la lista familiar, se podría añadir a Richard Santiago Forlán, primo de Pablo y tío de Diego. Delantero de larga actuación en la Celeste, en la Argentina se puso la casaca de Temperley en 1977. ¿Un dato de color? En su segundo partido en el club, le metió un gol olímpico al riverplatense Landaburu (River ganó 6 a 2).

WOLFF, PARIENTES Y NO-PARIENTES.

Entre 1996 y 1998, el delantero Nicolás Andrés Wolff (nacido en 1975) jugó la primera de Acassuso –mientras el club militaba en la Primera D-, tras haber hecho inferiores y Argentinos y Vélez, y habiendo integrado el plantel superior de Tigre (sin minutos oficiales). Precisamente, en el Matador de Victoria jugó sus últimos partidos su tío Enrique Ernesto (1949), antes de abocarse de lleno al periodismo deportivo. El famoso ex Racing, River, Real Madrid y la Selección, es hermano menor de Alfredo -también jugó en Acassuso, aunque no se hallaron precisiones del momento-, el padre de Nicolás.

Por Tigre pasó un tercer Wolff, pero en este caso, sin parentesco con Quique, Alfredo y Nicolás. Se trata de Marco (1996) arquero surgido del club, quien llegó a su primera división en 2020. Jugó sólo un partido (con Bolívar en La Paz, por la Copa Libertadores), para continuar su campaña en Maccabi Petah Tikva, de Israel. Marco es hijo de Waldo Ezequiel (1968) ex arquero de Ituzaingó y Atlanta, quien se dedicó a la política mucho después de haber colgado los guantes.

Foto: Juan Carlos Corazzo, Pablo Forlán y Diego Forlán (Facebook Realidad24.ar).

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