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Anécdotas del fútbol de Buenos Aires.

FÚTBOL Y FUTSAL.

Luis Fernando Lavezzi (nacido en 1945) jugó en Primera A entre 1967 y 1970. Comenzó en Platense, pasando luego por Estudiantes de La Plata –fue campeón del mundo en 1968- y Banfield. Su hijo Fernando Daniel (1972) también se inició en las entrañas “calamares”, debutando en 1991. El fútbol boliviano y el ecuatoriano lo contaron más adelante en sus filas. Padre e hijo, eran delanteros. Retirado de cancha de 11, Fernando se enganchó con el Futsal de AFA. Primero jugó en Racing –fue figura del conjunto que ganó el ascenso a la A en 1999- y luego en General Lamadrid. En el club de Villa Devoto, la familia se unió detrás de la pelota. Por muchas temporadas, Luis fue DT de Lama, mientras Fernando descollaba como un goleador de fuste. A ellos se agregó su hermano Leonardo (1974), un férreo defensor. En 2002, las explosivas actuaciones de Fernando en el ataque de Lamadrid, le valieron ser convocado a la Selección Nacional. Años después, Fernando y Leonardo también jugarían juntos en Argentinos Júniors y Racing. En cambio, Luis dejó el Futsal una vez cumplida su labor como entrenador del Carcelero.

DON POCHO Y SU FAMILIA.

Sin relación parental con la rama de Luis a pesar del apellido no tan común, los Lavezzi de Villa Gobernador Gálvez, provincia Santa Fe, también construyeron su genealogía futbolera. Ezequiel Iván (categoría 1985) se destacó en Estudiantes de Caseros en 2003/04 (B Metropolitana), lo que derivó en una importante carrera en el exterior, previo paso por San Lorenzo. Para la Selección, jugó numerosos torneos, incluido, el Mundial 2014. El incisivo delantero se retiró en China en 2018. No tanto tiempo después, en 2025, su hijo Tomás Pablo (categoría 2005 y delantero como el Pocho) llegaría a la primera de Unión, en un encuentro por la Copa Sudamericana. Luego, pasó a Barracas Central. Entretanto, Agustín Matías (sobrino de Ezequiel y primo de Tomás, nacido en 1996) ya había armado una interesante carrera, compuesta por muchas camisetas del Ascenso argentino. En 2026, vestía la casaca de Quilmes, en la B Nacional. Delantero al igual que sus parientes, Agustín es hijo de Diego, quien presidió a Coronel Aguirre, club de la liga rosarina. En esta entidad se iniciaron futbolísticamente Ezequiel y Agustín.

LA DINASTÍA DE UN REFERENTE.

Alberto Luis Pascutti (1958) fue un crack que brilló en el Ascenso local. Talentoso volante por izquierda, jugó en gran cantidad de equipos. En el rol de entrenador, protagonizó una extensa trayectoria. En uno de los tantos clubes que dirigió, Almagro, en la B Nacional, contó con su hijo Marcelo (1976) en el plantel superior, cuando este recién comenzaba su campaña profesional. La carrera de Marcelo duró poco: dejó el Tricolor de José Ingenieros y firmó para Brown de Adrogué pero se retiró joven. A continuación, ejerció la dirección técnica, recalando en dos destinos por los cuales el Beto había pasado como jugador y DT: El Porvenir y All Boys. Pablo, el menor de los hijos varones de Alberto, también fue jugador e incursionó en la dirección técnica. Con los pantalones cortos, tuvo un paso por Lamadrid cuando el club militaba en Primera C. Con el buzo de entrenador, en sintonía con su padre y su hermano mayor, trabajó en All Boys, aunque en este caso, en el equipo de reserva.

Foto: los hermanos Leonardo (izquierda) y Fernando Lavezzi, en el Futsal de Lamadrid.

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