Anécdotas del fútbol de Buenos Aires.
RAÍCES EN CAÑUELAS.
En el Ascenso profundo, el Cañuelas Fútbol Club protagoniza un caso vinculado a tres hermanos y dos hijos de dos de ellos. El apellido común es Colombo, con el “Bocha” José Raúl –nacido en 1966- como pionero, en la década del 80. Siguió sus pasos el “Lalo”, Leonardo Javier (1970), quien siendo muy joven pasó a las inferiores de Quilmes y llegó a su primera división. Con este club logó el ascenso a la A, en lo que fueron los inicios de una larga carrera en la Argentina y el exterior. Sebastián Eduardo (1972) es el tercer eslabón. Figura en el Tambero, marcó muchos goles en Primera C en la segunda mitad de la década del Noventa, cuando la entidad albirroja consiguió subir de divisional luego de militar numerosas temporadas en la categoría más baja de AFA. Su hijo Laureano (2003) llegó a la primera del CFC en 2025. Entretanto, su primo mayor, Nazareno (1999) –hijo de Leonardo- es el único del quinteto que no pasó por las filas cañuelenses, ya que hizo inferiores en Estudiantes de La Plata, debutando en primera en 2019. Defensa y Justicia y Racing, fueron sus próximos clubes. También representó a la Selección en el torneo de Alcudia, España, de 2018.
UNA PARENTELA MUTIFACÉTICA.
A fines de la década del ’80 y principios de los ‘90, Néstor Ariel “La Tota” Fabbri (categoría 1968) jugó en Racing junto a Sergio Fernando “Pato” Míguez (1967). Ambos integraban el ala izquierda de la defensa académica, como segundo zaguero y marcador de punta respectivamente. Por aquella época, Míguez le presentó a Fabbri a quien tiempo después sería su esposa. Más adelante, concretado el vínculo matrimonial, el Pato y La Tota pasaron a ser concuñados. Pero la parentela futbolera de Fabbri no se limitó al ala de su esposa sino que también creció desde otro ángulo: su sobrino Jonathan Calleri (1993), surgido de All Boys, jugó luego en una nutrida cantidad de clubes, entre ellos, Boca Júniors, San Pablo de Brasil y el West Ham United. La entidad de Floresta fue la cuna deportiva de Jonathan así como también lo había sido de su tío… y de su padre. Sí, porque Guillermo Antonio Calleri (1968) también defendió la casaca blanquinegra. El delantero se casó con Bettina Fabbri, hermana de Néstor, transformándose, en consecuencia, en cuñado de La Tota. Para sumar un ingrediente interesante, se puede mencionar que Calleri padre dirigió a All Boys en Futsal, y allí, en las inferiores de la actividad, tuvo la posibilidad de ser el DT de su hijo Jonathan.
Foto: Guillermo y Jonathan Calleri (ole.com.ar).
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