MARADONA, EL DE LA BOCA.
Diego y sus compañeros de Boca Júniors.
Sa, Francisco Pedro Manuel.
Boca (Metropolitano 1981, Nacional 1981).
Defensor/Nació el 25 de octubre de 1945 en Las Lomitas, Provincia de Formosa/Pancho.
Compartió equipo con Diego: 6 partidos. Primer zaguero central de jerarquía y vasta experiencia (en Independiente había actuado en todos los puestos de la defensa), le tocó compartir con Maradona el cierre de su campaña, cuando un joven Ruggeri ya estaba afirmándose en el puesto que en años anteriores tenía a Pancho como titular indiscutible. A pesar de la situación, llegaron a ser compañeros en 2 encuentros del Metro y 4 del Nacional. En todos, la pareja de central fue Sa-Mouzo. Boca ganó 5 de esos 6 encuentros, resignando la victoria sólo en el 1-1 con Independiente, en el torneo donde los de Marzolini serían campeones.
Sobre su trayectoria: surgido de Central Goya de Corrientes, su intervención en torneos de AFA se remonta al Nacional ‘68, defendiendo los colores de otro club de esa provincia: Huracán. En 1969 y 1970 jugó para River, iniciando en 1971 una fructífera etapa en Independiente. Con los Rojos salió campeón del Metro ’71, obtuvo cuatro Copas Libertadores (1972, 1973, 1974 y 1975), dos Interamericanas (1973 y 1974) y la Intercontinental de 1973. En Boca –donde sumó 194 presencias y 2 goles-, añadió a su exitoso palmarés, los Metropolitanos de 1976 y 1981, el Nacional de 1976, las Libertadores de 1977 y 1978, y la Intercontinental de 1977. Tras su exitosa etapa boquense, se retiró en el Nacional ’82, en Gimnasia de Jujuy. En la Selección, disputó 12 encuentros entre 1973 y 1974. En la función técnica tuvo una extensa trayectoria. Con relación a Boca, fue ayudante de campo de Juan Carlos Lorenzo en 1987. Más adelante, dirigió las inferiores, y en forma interina, en 1996, a la primera.
El dato de color: en un reportaje que le hicieron en lanacion.com.ar, contó una jugosa anécdota. “El Colorado Machuca era cuñado de Diego, estaba casado con la Kity, una de sus hermanas, y había jugado al fútbol conmigo en Goya, era un poquito más grande que yo. En los años 60, Independiente tuvo un jugador uruguayo llamado Vladas Douksas, y otro que se llamaba Walter Jiménez, y como los dos éramos hinchas del Rojo, yo le decía Vladas a él y el Colorado me decía Jiménez a mí, esas cosas de pibes. Pero quedó. Pasó el tiempo y en el año 72, el Colorado me pidió si le podía salir de padrino de su hija y fuimos a Villa Fiorito. ‘Che, Jiménez, tengo un cuñadito que no sabés lo bien que juega, ¿no lo podés llevar a Independiente?’. Estaba de testigo mi mujer, siempre lo recuerda. Le pregunté cuando años tenía y me dijo que 12”. El remate de la particular anécdota llegó cuando el entrevistador Diego Borinsky quiso saber si Pancho finalmente llevó a Diego al Rojo. “No, quedó ahí –respondió-, era muy chiquito, aparte los Cebollitas eran unos monstruos, no sé si lo hubiera podido sacar de ahí. Pasó el tiempo, a Diego lo enfrenté varias veces jugando él para Argentinos y yo para Boca y en 1979 le entregaron un premio como deportista del año en el hotel Los Dos Chinos. Yo estaba ahí y en un momento se me acercó Diego y me dijo: ‘Hola, Pancho, te manda saludo Vladas’. No entendía. ‘¿Quién?’, le pregunté. ‘Vladas’, me dijo Diego. ‘¿Y cómo lo conocés?’, volví a preguntarle. ‘¿Cómo no lo voy a conocer si es mi cuñado y vos sos el padrino de Sandrita, mi sobrina?’, me dijo. Me quedé helado y terminé de entender todo. Después fuimos compañeros en el 81 y volví a cruzármelo en su segunda etapa en Boca, cuando yo era el director técnico de la cuarta”.
Foto: Maradona y Pancho Sa, en la década del 90, cuando Pancho dirigió a la reserva de Boca y Diego había retornado al club (lanacion.com.ar).