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MARADONA, EL DE LA BOCA.

Diego y sus compañeros de Boca Júniors.

Cedrés, Néstor Gabriel.

Boca (Clausura 1996/97).

Mediocampista/ Nació el 3 de marzo de 1970, en Minas, Uruguay.

Compartió equipo con Diego: 1 partido. Potente volante ofensivo, excelente cabeceador y mucha llegada al gol. El solitario partido en el que fueron compañeros, es el que se disputó el 13 de julio de 1997, día en que Boca venció 3 a 2 a Racing en La Bombonera. Sin embargo, aunque oficialmente esto diga la fría estadística, técnicamente no compartieron cancha, pues a los 55’ de dicho encuentro Maradona fue reemplazado y quien ingresó por él, fue el propio Cedrés. Unos días antes, sí hubo un cotejo amistoso en el que compartieron unos minutos. Se trata del último del regreso de Diego a Boca. El elenco xeneize venció a Newell’s (2-0, en Rosario), con el primer gol de Pelusa, de tiro libre, y el segundo de Gaby, de penal. Aquí Cedrés tampoco arrancó de titular pero ingresó por Rambert a los 38’ del primer tiempo. Luego, a los 13’ del segundo, Diego le dejó su lugar a Pablo Islas.

Sobre su trayectoria: empezó en Peñarol, donde se consagró campeón en 1993. En ese mismo año inició su periplo por las canchas argentinas. La AAAJ (1993), River (1994-1996) y Boca (1996-1997) lo tuvieron en sus filas. En River fue campeón del Apertura 1994 y la Copa Libertadores 1996. En Boca, intervino en 34 partidos y convirtió 10 goles. Luego jugó un semestre en América (México) y en 1998 regresó a su país, pasado por Peñarol (volvió a ser campeón en 1999 y 2003), River Plate y Deportivo Maldonado. Se retiró en 2008. Además, jugó 27 partidos y marcó 5 goles en la selección uruguaya. Sin los “cortos”, también fue contratado por Peñarol. Se desempeñó como gerente deportivo entre 2020 y 2023.

Un dato de color: el hecho de que pasara de River a Boca sin escalas acarreó una cuota de polémica a mediados de 1996. Para colmo, unos meses se disputó un superclásico que el xeneize ganó 3 a 2 como local. Cedrés señaló un gol de cabeza y lo festejó con ganas. Pero luego desmintió que se lo haya gritado a River y dijo que lo había celebrado con Diego, que observaba desde el palco. “Se armó una película que no fue tal. ¡Cómo voy a morder la mano que me dio de comer! Soy agradecido a River, me dio la chance de mostrarme, y hacerme un nombre en Argentina”, dijo, muchos años después, en una nota para SportsCenter que reprodujo espn.com.ar. “Tuve suerte de compartir vestuario un tiempo con él, era muy buen tipo, muy sencillo. Seguramente pudo vivir pocas cosas de las personas normales, era figura a los 16 años y eso condicionó su forma de vivir o de encerrarse en su mundo. Era amigo de los amigos, frontal, y ni que hablar de sus condiciones futbolísticas. Una vez lo vi dominando una botella de plástico, ¡y no se le caía! Una cosa increíble”, declaró en la misma nota.

Foto: en su etapa como gerente deportivo de Peñarol (X @OficialCAP/ https://www.espn.com.ar).

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