Anécdotas del fútbol de Buenos Aires.
BETO POR DUPLICADO
¿Quién no conoce a Norberto Osvaldo Alonso? Desde luego, se trata de uno de los futbolistas más emblemáticos y queridos que tuvo River a lo largo de toda su historia. El Beto se despidió del fútbol profesional poco después de ser campeón del mundo con su club en Tokio, en 1986. A casi diez años de su retiro, otro Alonso llegó a la primera de River: Norberto Gabriel. Sí, el hijo del Beto –categoría 75-, que también era número 10 y muy habilidoso. En su caso, había integrado la Selección Sub-17 dirigida por Reinaldo Merlo que compitió en el Sudamericano de Paraguay y en el Mundial de Italia (ambos en 1991). A la primera de su club llegó en 1995. Jugó sólo 2 partidos, primero con Carlos Babington como entrenador y pronto con Ramón Díaz. Pero un duradero conflicto con las autoridades de turno aceleró su salida. Su próximo destino lo encontró en la categoría más baja de la AFA, la Primera D, alejado del gran ruido y jugando sobre todo por placer. En la temporada 1996/97 defendió los colores de Fénix y en la 1997/98, los de Ferrocarril Urquiza.
LOS ACOSTA JUGARON JUNTOS
Implacable delantero de punta, Alberto Federico Acosta edificó una dilatada campaña, destacándose en Unión, San Lorenzo, Boca, la Selección Nacional y diversos destinos del exterior de la Argentina. Cuando en 1990 jugaba en el Toulouse de Francia, nació uno de sus hijos, Mickael. El Beto se retiró en 2001 en el Sporting de Portugal. Pero regresó al fútbol oficial para darse un gusto muy particular: jugar “por los puntos” con Mickael en Fénix. Esto se produjo en la temporada 2008/2009. Acosta hijo –también delantero- llegó a la primera de la institución que por entonces ejercía la localía en Pilar tras hacer allí las divisiones inferiores. Su papá no quiso perderse la chance de que compartieran el césped y ya con alrededor de 42 años, actuó más de una decena de partidos –también hizo goles- para Fénix, que militaba en la Primera C. En los campeonatos siguientes, sólo Mickael continuó en el que sería su único club de AFA, retirándose en la temporada 2011/12.
EN EL CICLÓN Y LA SELECCIÓN
En 1982, Osvaldo Inri Coloccini se destacaba en Racing de Córdoba como marcador central. También en 1982, nacía su hijo Fabricio. En la entidad de Nueva Italia Osvaldo construyó una importante trayectoria, que prosiguió en varias instituciones locales –San Lorenzo, por ejemplo- y del exterior. Su hijo comenzó en las inferiores de Boca, y un día también se calzó la casaca azulgrana. Osvaldo jugó para el Ciclón en la temporada 1988/89 mientras Fabricio, que también era marcador central, lo hizo entre 2016 y 2021. Además, actuó en España, Italia e Inglaterra. La Selección Nacional lo contó entre sus convocados habituales en distintas etapas de juveniles y mayores, llegando a integrar la lista del Mundial 2006. Un dato poco conocido: su papá también representó a la Argentina en un torneo internacional: sucedió en 1979, en los Juegos Panamericanos de San Juan, Puerto Rico.
Foto: Osvaldo y Fabricio Coloccini (eldoce.tv).