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Anécdotas del fútbol de Buenos Aires.

UN CLUB, CUATRO NOMBRES, TRES GENERACIONES.

El apellido Labruna y River, vaya novedad, se encuentran fuertemente unidos. Ángel Amadeo (nacido en 1918) usó la casaca millonaria entre 1939 y 1959, jugó más de 500 partidos, metió 318 goles y cosechó 9 títulos. Como técnico vivió varias etapas, aunque se destacó con creces la última, cuando entre 1975 y 1981 condujo al equipo a la conquista de 6 campeonatos locales. En este período su hijo Omar Raúl –categoría ’57, quien había comenzado su camino en las entrañas de la misma institución- llegó a primera. Si bien no logró consolidarse como titular, fue dirigido por Angelito a lo largo de toda su estadía en River, es decir, entre 1976 y 1981. Cuando la dirigencia reemplazó a su padre con Alfredo Di Stéfano, Omar emigró a Platense, mientras en tiempos muy próximos, Ángel se vinculaba a Talleres de Córdoba. Más de una década más tarde, Omar regresó a River como ayudante de campo de su ex compañero Ramón Díaz, en lo que fue el brillante período local e internacional de los ‘90. Y un par de datos no tan conocido: su hermano mayor, Ángel Daniel (1950), quien también se formó en el club, en 1969, antes de llegar a primera, falleció por causa de una leucemia. Por su parte, Marco, hijo de Omar y nieto de Ángel, realizó inferiores en River pero no llegó a división superior. Tras pasar también por las categorías menores de All Boys y Tigre, en 2025, a sus 24 años, recaló en Estudiantes de Bariloche, para actuar a nivel regional.

CONCUÑADOS Y SOCIOS.

Entre tantos abuelos, padres e hijos, el parentesco denominado “concuñados” parece no tener tanto lugar en el fútbol argentino. Sin embargo, dos excepcionales jugadores que representaron tanto a clubes grandes como a la Selección, lo eran. Se trata de René Pontoni (clase 1920) y Mario Boyé (1922). El primero brilló como atacante de Newell’s y San Lorenzo, mientras el segundo también lo hizo en la delantera de Boca y Racing. Fueron rivales y no compartieron equipo, pero se transformaron en familia al casarse con dos hermanas, Ana y Elsa Vázquez. Por si esto fuera poco, también se asociaron comercialmente, cuando, ya retirados de la actividad, en 1963 abrieron la pizzería La Guitarrita, en el barrio de Belgrano.

Foto: Pontoni (San Lorenzo) y Boyé (Boca), en una imagen que fue tapa de la revista Goles (Facebook San Lorenzo Histórico).

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