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La Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un refuerzo de su estrategia de prevención y respuesta frente a la posibilidad de tormentas de gran intensidad vinculadas al fenómeno climático conocido como “El Niño”. El operativo contempla alertas meteorológicas, seguimiento de áreas consideradas sensibles y presencia territorial en distintos sectores porteños. Así lo  informó el sitio web oficial buenosaires.gob.ar, que agregó que la planificación incluye un total de 177 puntos identificados como relevantes ante eventuales emergencias hidrometeorológicas. Entre ellos se encuentran pasos bajo nivel, puentes, estaciones de bombeo, desagües, calles y otras zonas que pueden presentar situaciones de riesgo.

Presencia en distintos sectores

El nuevo esquema contempla 83 puestos fijos ubicados en pasos bajo nivel y puentes, además de otros 94 puntos dinámicos. Estos últimos estarán destinados al control de desagües, estaciones de bombeo y posibles anegamientos. El refuerzo preventivo responde, según la información oficial, a un escenario en el que podrían producirse tormentas persistentes con mayor frecuencia. De acuerdo con las previsiones mencionadas en el comunicado, el fenómeno de “El Niño” tendría una fuerte incidencia entre septiembre y octubre, por lo que la Ciudad concentrará esfuerzos en las tareas de prevención, monitoreo y respuesta. La activación del operativo dependerá de los niveles de alerta establecidos por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La coordinación estará a cargo del Centro de Operaciones de Emergencias de la Dirección General de Defensa Civil. No obstante, el director del plan podrá disponer un nivel de activación superior al correspondiente al alerta vigente cuando así lo justifiquen las mediciones de los arroyos, los Avisos a Corto Plazo o la información obtenida directamente en el territorio.

Etapas del operativo

La primera instancia recibe el nombre de “Apresto y recorrido preventivo” y consiste en el seguimiento de la evolución del fenómeno meteorológico. Posteriormente, se contempla el estado de “Alerta amarilla de alto impacto” y, en una etapa siguiente, la “Alerta naranja”. En esos casos se dispone el desplazamiento de los equipos hacia los 177 lugares previamente definidos. Ante una “Alerta roja”, en tanto, el dispositivo puede ser ampliado con la incorporación de nuevos sectores de cobertura, de acuerdo con la evolución concreta de la emergencia. La actualización profundiza el Plan Operativo ante Emergencias Hidrometeorológicas de la Subsecretaría de Emergencias, dependiente del Ministerio de Seguridad porteño. Defensa Civil coordina las acciones desde el Centro de Operaciones de Emergencias porteño (COE), en un trabajo conjunto que reúne a diez organismos del Estado de la Ciudad. Entre ellos figuran Bomberos de la Ciudad y Bomberos Voluntarios, Policía de la Ciudad, Tránsito, Orden Público, Hidráulica, Competencias Comunales, Fiscalización, Economía Social y AUSA. Cada uno de los puntos de cobertura contará con un informante capacitado encargado de transmitir datos en tiempo real, con el objetivo de facilitar una intervención organizada y coordinada entre las distintas áreas.

Obras y sistema pluvial

En paralelo con el refuerzo del operativo de emergencia, el Gobierno porteño informó que avanzó con trabajos destinados a ampliar y mejorar la infraestructura hidráulica. Desde el inicio de la actual gestión se realizaron 64 obras vinculadas con la ampliación, adecuación, reparación y limpieza de la Red Pluvial y del Plan Hidráulico. Como parte de estas intervenciones, se incorporaron más de 13.000 metros lineales de nuevos conductos. También finalizaron los túneles aliviadores Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz, obras que apuntan a mejorar el drenaje en el área de Parque Saavedra y la avenida Cabildo. Asimismo, se amplió el reservorio del Parque Sarmiento, cuya capacidad de almacenamiento equivale, según la información oficial, a unas 100 piletas olímpicas. En el sur de la Ciudad, por otra parte, se concentran inversiones vinculadas con las cuencas de los arroyos Cildañez y San Pedrito. Las obras en ejecución buscan reducir los anegamientos en los barrios de Flores, Parque Avellaneda, Villa Lugano y Villa Soldati. Según se indicó, ya se completaron más de 60 intervenciones destinadas a incrementar la capacidad de la red pluvial y se sumaron 18,5 kilómetros de nuevas tuberías correspondientes al Plan Hidráulico. Además, se aceleró la finalización de otras 14 obras pluviales e hidráulicas.

“Tenemos la capacidad para anticiparnos”

Durante una reunión con su Gabinete en la sede del Gobierno de la Ciudad, en Parque Patricios, el jefe de Gobierno Jorge Macri afirmó: “Tenemos la capacidad para anticiparnos, trabajar en equipo y de manera coordinada con todas las áreas del Gobierno. Nuestra prioridad es estar donde el vecino nos necesita”. También se refirió a las obras hidráulicas y señaló: “Ya terminamos más de 60 obras para ampliar la capacidad de la red pluvial y 18,5 kilómetros de nuevas tuberías del Plan Hidráulico. Ahora, aceleramos la finalización de otras 14 obras pluviales e hidráulicas”. Por último, sostuvo: “Sabemos que este es un fenómeno que no podemos evitar. Pero sí podemos poner todo nuestro esfuerzo y toda nuestra coordinación y nuestro trabajo para cuidar a cada porteño”.

Un fenómeno que puede generar lluvias intensas

De acuerdo con la explicación incluida en el comunicado oficial, fenómenos como “El Niño” pueden favorecer la aparición de anegamientos debido a la saturación del sistema pluvial. A ello puede sumarse el denominado efecto tapón que provocan las sudestadas sobre el Río de la Plata. En ese contexto, las tareas preventivas en sumideros y estaciones de bombeo adquieren un papel relevante para reducir las consecuencias sobre la vía pública y la circulación. Las previsiones mencionadas por la Ciudad indican, además, que la temperatura del océano Pacífico podría superar determinados valores históricos. Esta situación podría derivar en el centro y noreste del país, incluido el Área Metropolitana de Buenos Aires, en precipitaciones superiores a los niveles habituales, tormentas acompañadas por ráfagas y una importante acumulación de agua en períodos reducidos de tiempo.

Foto: GCBA.

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