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Anécdotas del fútbol de Buenos Aires.

EL TANO Y SU LEGADO.

Vicente Pernía nació en 1949. En 1969 llegó a la primera de Estudiantes de La Plata. En 1973 pasó a Boca, donde ganó todos los títulos que había en juego a nivel local e internacional. También integró el seleccionado. Se retiró en Vélez en 1982 y se abocó al automovilismo. Tres de sus seis hijos, Gastón Alberto (1973), Leonel Adrián (1975) y Mariano Andrés (1977),  siguieron sus pasos. Gastón llegó hasta la reserva de San Lorenzo y tras un paso por Armenio, se dedicó al Indoor Soccer en Estados Unidos. Ya retirado, se convirtió en DT. Leonel hizo inferiores en Independiente y Boca. Además jugó al Showbol, donde compartió equipo con Maradona. Finalmente, se metió de lleno en el automovilismo. Mariano es quien más lejos llegó en el fútbol. Surgido de Independiente, actuó en varios clubes españoles y hasta jugó el Mundial de 2006 representando a España. Tras retirarse en Tigre, también se convirtió en piloto. La tercera generación la compone Cristiano (hijo de Mariano), quien habiendo hecho inferiores en Boca y Huracán, en febrero de 2026, a sus 18 años, recaló en el Getafe español, donde había jugado su papá. En la lista de deportistas se podría incluir a Tiago -hijo de Lionel y nacido en USA en 2003- aunque en su caso, destacándose con creces como corredor de autos, no ha tenido relación formal con el fútbol. 

COQUI, POCHO Y NAHUEL.

Los primos Ferraresi fueron parte de la hora de mayor esplendor de Ituzaingó. Néstor Humberto (categoría 1962) y Adolfo Ceferino (1969) subieron con el Verde de la Primera B Metropolitana al Nacional B en 1991/92. Ambos atacantes, protagonizaron extensas trayectorias, especialmente en el Ascenso. Sin embargo, sólo coincidieron en este plantel del León del Oeste. Néstor (alias Coqui, hoy director técnico) empezó en Argentinos Júniors, jugando algunos partidos en la A en 1982. Luego, inició su periplo en el Ascenso, comenzando por All Boys. Adolfo (alias Pocho) llegó a jugar un partido con Ferro en la A, en 1987/88. Después se despidió de la máxima categoría, pasando a Deportivo Merlo, como primer escalón de su prolongado periplo por canchas de la Argentina y Venezuela. En este país, en 1998, nació su hijo Nahuel, quien también eligió el camino del fútbol. En este ámbito, representó al seleccionado “vinotinto” en el Sudamericano y el Mundial Sub-20 de 2017. Más allá de Venezuela, actuó en países como Uruguay, España, Portugal y Brasil (fichó para el San Pablo en 2022). Previamente a convertirse en internacional, había actuado en la Argentina en inferiores de Vélez, Ferro y Nueva Chicago.

UNA PAREJA DE HERMANOS Y OTRA DE PRIMOS.

Así podría resumirse lo ocurrido con Fabián Alberto (clase 1965) y Fernando Eduardo (1969) Castro, y sus hijos: Matías Fabián (1991, hijo de Fabián) y Alexis (1994, hijo de Fernando). Fabián, más conocido como Pepe, arrancó su carrera en Ferro pero cobró mayor notoriedad unos años después, consagrándose como uno de los grandes referentes de Atlanta en el Ascenso. Su hermano Fernando, apodado Pucho, hizo su debut en la primera de River en la temporada ‘90/91 para luego construir una larga campaña en diversos clubes de Primera y el Ascenso. En 1995, el Pepe y el Pucho –que nunca jugaron juntos profesionalmente- se cruzaron nada menos que en un Atlanta-Chacarita de la B Nacional. En cuanto a la segunda generación, Matías se inició en Atlanta, a continuación fichó en Barracas Central y colgó tempranamente los botines. Su primo menor, Alexis, empezó en Tigre, desde donde fue sumando diversos destinos a una carrera que al margen de la Argentina, incluyó México y Uruguay.

Foto: Gastón, el hijo mayor de Vicente Pernía (eleco.com.ar).

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