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No caben dudas de que la Capital Federal está repleta de hipermercados, supermercados  minimercados, mercados express o como gusten llamar a los tantísimos centros de compras (para el vecino común, a simple vista muy complejo resultaría determinar las diferencias técnicas entre ellos) distribuidos por la ciudad. Así y todo, ante semejante oferta de lugares, sigue siendo difícil hallar una escena como la de la foto de Elcano al 3500: un «chino» se encuentra exactamente al lado de una sucursal de reconocida firma supermercadista. La situación no es única en CABA, pero no se puede negar que son muy pocos los casos como éste.

Eran aproximadamente las 6 de la mañana. Un muchacho entró al edificio tras abrir con ¿una llave? Arrimó la puerta pero la trabó con un diario para que no se cierre del todo. Se dirigió al lugar de donde se guardan las bicicletas. Sacó una herramienta de una mochila con la cual cortó una cadena y se llevó la bici que estaba enganchada. Segundos más tarde estaba afuera. Todo quedó registrado en la cámara de ese edificio de la zona norte de CABA. El dueño del rodado se enteró el mismo día. Pasó un tiempo pero el robo sigue envuelto en el misterio. ¿Era una llave con lo que abrió? ¿Cómo la obtuvo? ¿Respuestas? Ninguna. ¿Conclusión? Una gigantesca sensación de inseguridad e impunidad se apoderó de los vecinos.

Diálogo en una verdulería de CABA: «Se viene de vuelta el agua», le dice una señora a un empleado del local. Efectivamente, el cielo se cubrió de densas nubes y la llegada de la lluvia parecía inminente. Después de varios días con ese estado climático en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, no hubiera extrañado a nadie un nuevo diluvio. Sin embargo, no llovió más y pronto salió el sol. El pronóstico para los próximos días indica ausencia de precipitaciones y el regreso de las altas temperaturas por varios días. Y para el fin de semana, otra vez lluvia y descenso de las marcas térmicas.

Con el reinicio del ciclo lectivo, se empieza a hablar del UPD. De acuerdo a la costumbre de simplificar frases a través de siglas, esta expresión alude al «último primer día» de clases, algo que desde hace unos años, ha sido institucionalizado en el colegio secundario para los estudiantes que egresarán al cabo de la temporada escolar. Los chicos lo utilizan para celebrar, pero como suele suceder en estas circunstancias, no existe el festejo sin consumo de alcohol y/o drogas, lo que trae por resultado descontrol, vandalismo y accidentes. La idea de los alumnos, increíblemente, es la de salir de juerga la noche anterior al comienzo de clases y asistir a las aulas sin dormir (no interesa si también es en estado de ebriedad). El GCBA anunció medidas al respecto: quienes vayan al colegio en condiciones inapropiadas serán enviados a sus casas y se les computará la falta.

La Ciudad de Buenos Aires posee una inmensa cantidad de cabinas de vigilancia en desuso. Estas garitas de seguridad se encuentran frecuentemente en las esquinas. Por lo general, han sido vandalizadas: repletas de inscripciones en aerosol y con sus vidrios rotos, ocupan inútilmente un espacio en la vía pública. Están allí porque en alguna oportunidad sirvieron de refugio para vigiladores privados, ya sea de empresas o para cumplir funciones de seguridad a instancias de los vecinos. Sin embargo, cuando entraron en desuso, no fueron removidas de su lugar. Y allí quedaron… Lo que no todos saben es que se puede contactar al Gobierno de la Ciudad para que pasen a retirarlas. El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana es el encargado de efectuar el traslado.

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