En el mapa de la Ciudad de Buenos Aires abundan las calles “homónimas”. En la mayoría de los casos, esa coincidencia se explica porque comparten el mismo apellido de la personalidad a la que se busca homenajear. Sin embargo, hay algunas excepciones a esta regla, como ocurre con las dos arterias llamadas Nicolás Granada. En este caso, la particularidad es que no sólo comparten el apellido sino también el nombre, aunque recuerdan a personas diferentes.
Las dos son muy breves. Una se extiende a lo largo de tres cuadras, mientras que la otra es apenas un pequeño pasaje de una cuadra. Cada una posee su propia ubicación dentro del trazado urbano y una historia distinta vinculada con el origen de su denominación.
La calle Coronel Nicolás Granada se encuentra en el barrio de Liniers, dentro de un sector caracterizado por la presencia de numerosos pasajes que le dan a esa zona un rasgo urbano muy singular. Su traza corre paralela a la avenida General Paz, de la que la separan apenas unos metros y su colectora. Comienza en la diagonal Rodolfo Lichter, hacia el sur, y se prolonga unos trescientos metros en dirección a Mataderos hasta desembocar en la calle Jorge Chávez. La diferencia con la otra Nicolás Granada es que en este caso se antepone el rango militar “Coronel”, ya que el homenajeado fue un militar que participó en enfrentamientos como las batallas de Cepeda y Cañada de la Cruz. Además impulsó la fundación de colonias agrícolas en la provincia de Buenos Aires, que posteriormente dieron origen a las localidades de 25 de Mayo, Tapalqué y 9 de Julio. Su segundo nombre era Eusebio, aunque no figura en la nomenclatura oficial. Nació en 1795 y murió en 1871.
Por su parte, el pasaje Nicolás Granada se ubica en el barrio de La Paternal, muy cerca de la avenida San Martín —a la que corre en forma paralela— y próximo al límite con Villa General Mitre. Su extensión es de una sola cuadra: nace en la calle Nicasio Oroño y finaliza en Almirante Francisco Seguí. En este caso, la denominación recuerda a un escritor y periodista que desarrolló trabajos tanto en diarios argentinos como uruguayos. En 1860 fundó la revista literario-musical La Lira y fue autor de los libros ¡Al Campo! y Atahualpa. Algunas fuentes señalan que nació en 1832, mientras que otras indican 1840. En lo que sí existe coincidencia es en el año de su fallecimiento, ocurrido en 1915.
Foto: la calle Coronel Nicolás Granada, en Liniers (Google Street).