Algunos nombres curiosos (y sus razones) que tuvieron las actuales calles de Buenos Aires.
AQUIDABÁN.
La calle Otamendi (foto) recibió su actual denominación en 1904, como homenaje a Fernando Otamendi, funcionario, hacendado, diputado, senador y combatiente en la Revolución del Sur, de 1839. Identificada con Caballito, posee siete cuadras que van desde Rivadavia hasta Díaz Vélez, finalizando a metros del Parque Centenario. Anteriormente tuvo otros dos nombres: 5 de Febrero y Aquidabán. Esta última denominación, corresponde a un río del vecino país de Paraguay. La importancia por la cual se nombró de este modo a una arteria porteña, está vinculada a un combate entre fuerzas brasileñas y paraguayas en la guerra de la Triple Alianza, acontecida entre 1864 y 1870. Hasta un paraje llamado Cerro Corá –al sur del Aquidabán- los restos del ejército paraguayo fueron perseguidos por sus oponentes, falleciendo allí el mariscal paraguayo Francisco Solano López. Brasil integró junto a Uruguay y la Argentina la Triple Alianza.
ARTES Y OFICIOS.
Quintino Bocayuva corre entre la Avenida Rivadavia y Salcedo. Tiene 17 cuadras que van desde Almagro hasta Boedo. Así se llama desde 1912, en homenaje a Quintino Ferreyra da Souza Bocayuva, un estadista y diplomático brasileño. Según un Plano Municipal de 1895, se denominó Artes y Oficios. Y así aconteció como consecuencia de que en 1877, sobre esta calle padres salesianos instalaron una escuela integrada por distintos talleres, como ser herrería, carpintería, encuadernación, imprenta, zapatería, sastrería, etc. Anteriormente también se llamó Estebarena, aunque no se pudo saber el motivo de tal denominación.
Se recogió información de la siguiente bibliografía para la realización de este artículo:
-Las calles de Buenos Aires sus nombres desde la fundación hasta nuestros días, de Alberto Gabriel Piñeiro (Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, 2003).
-Barrios, calles y plazas de la ciudad de Buenos Aires: origen y razón de sus nombres (Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, 1997).