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Una serie de sucesos acontecidos en 2024, acarrearon polémica entre diversos funcionarios de corrientes políticas antagónicas. Acaso el hecho que más repercusiones trajo, fue la fuga de 17 presos de una alcaída porteña (la de Juan B. Justo entre Gana y Cusco) que capturó la atención de vecinos de la Ciudad de Buenos Aires y demás lugares… Si bien unos cuantos de ellos ya fueron recapturados, el GCBA no logró evitar que fuertes críticas recayeran sobre los encargados de velar por la seguridad dentro de su territorio. El propio Gobierno realizó cambios en la cúpula de la Policía de la Ciudad una vez producida la fuga masiva en Liniers. Además, el jefe de Gobierno anterior, Horacio Rodríguez Larreta, mantuvo un contrapunto con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich.

Difícil es saber hasta qué punto esta y otras polémicas, incidieron para que el actual Gobierno de la Ciudad tomara más medidas. Pero lo concreto, es que hace algunas horas, Jorge Macri anunció la prosecución de las obras en la cárcel de Marcos Paz, las cuales estuvieron detenidas por algún tiempo. Dicha penitenciaría, aunque se encuentra en jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires, sería el destino de muchos de los delincuentes que son detenidos dentro de los límites de la Capital Federal.

Pero ¿qué es lo que declaró el jefe de Gobierno, tras supervisar las obras en el predio de la localidad bonaerense? “El reinicio de la obra de la cárcel en Marcos Paz es una respuesta concreta para que los porteños vivan más seguros. Nos importa mucho más resolver que discutir. Y lo que tenemos que hacer es terminar la cárcel”. El nombre del lugar, es Nuevo Centro Penitenciario Federal VII de Marcos Paz, y “permitirá trasladar presos alojados en las alcaidías porteñas y en la cárcel de Devoto”, dio a conocer el GCBA mediante su portal oficial buenosaires.gob.ar, desde el cual también se reflejaron las opiniones de Macri, que agregó: “La obra se había suspendido por la mala relación que había con el Gobierno de Alberto Fernández, que nos complicó la vida porque no se llevaban los detenidos en las comisarías y en las alcaidías de la Ciudad. Ahora vamos a tener mayor capacidad para alojar detenidos y en un tiempo sacar la cárcel de Devoto, un anhelo del barrio y de toda la Ciudad”.

Una comitiva conformada por varios funcionarios acompañó a Macri a la hora de hacer estos anuncios. Entre otras autoridades, acudieron tres ministros de su gabinete: el de Seguridad, Waldo Wolff; el de Infraestructura, Pablo Bereciartua, y el de Justicia, Gabino Tapia. El secretario de Seguridad, Ezequiel Daglio, también se hizo presente.

Asimismo, Macri afirmó: “Hoy nuestras comisarías y alcaidías están llenas de detenidos por delitos federales: 9 de cada 10 detenidos no deberían estar ahí, sino cumpliendo sus condenas en cárceles como ésta. Las comisarías y alcaidías no son lugares de permanencia. Esto no sólo pone en riesgo a los policías y al personal, también afecta la seguridad y el bienestar de los vecinos”.

En tanto, mediante el comunicado del portal oficial se brindaron datos precisos acerca de la nueva obra, que según estimaciones, estaría lista a fin de 2025: “La nueva cárcel está dentro de un predio de 80 hectáreas y tendrá una capacidad de alojamiento de 2.240 plazas. Tendrá cuatro unidades con un edificio de administración, uno de programas y servicios (EPS) para el comando de seguridad interna de la unidad, un área de salud, salas de videoconferencia para internos y profesionales, áreas de visitas, un gimnasio y un sector educativo para talleres de trabajo y capacitación laboral. También habrá un espacio para el distribuidor de raciones alimentarias y un campus determinado por los módulos de alojamiento dividido en cinco sectores independientes con canchas de fútbol y espacios para huertas”.

Cuando culminen los trabajos se efectuaría el traslado de los detenidos en la histórica cárcel de Villa Devoto, ubicada en el predio delimitado por las calles Pedro Lozano, Desaguadero, Nogoyá y Bermúdez. Entonces, habrá que definir el destino que se le dará a dicha área, contigua a las instalaciones del Club Atlético General Lamadrid.

Por último, el GCBA puntualizó en su comunicado: “En noviembre el Gobierno de la Ciudad acordó con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, la creación de su propio Servicio Penitenciario, lo que implica que la Ciudad se haga responsable del cuidado de los detenidos. Y en diciembre firmaron el acuerdo que transfiere las competencias del Servicio Penitenciario Federal al ámbito de la Ciudad para delitos que no son federales. Esto permite que los detenidos que cometieron ilícitos en el ámbito de la Ciudad sean custodiados por personal penitenciario especializado. Se trató de un paso más en la consolidación de la autonomía porteña y de la lucha contra la inseguridad”.

Foto: Macri y más funcionarios, en la futura cárcel bonaerense (Rodolfo Pezzoni/GCBA).

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