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MARADONA, EL DE LA BOCA.

Diego y sus compañeros de Boca Júniors.

Palermo, Martín.

Boca (Apertura 1997/98)/ Delantero/ Loco o Titán/ Nació el 7 de noviembre de 1973, en La Plata, Provincia de Buenos Aires.

Compartió equipo con Diego: 5 partidos. El contacto en la primera xeneize duró poco más de un mes. Su primera vez como compañeros fue en la fecha inicial del citado campeonato, en el que los dirigidos por Héctor Veira, vencieron a Newell’s 2 a 1, con goles de Diego y Barros Schellotto. Recién llegado de Estudiante al igual que Guillermo, Martín fue titular aquel día. De los cotejos que compartieron, en ninguno pudieron estar juntos los 90 minutos, ya que Pelusa fue sustituido en los cinco. El último que compartieron fue el de la despedida de Diego. De visitante frente a River (25 de octubre de 1997), Maradona dejó la cancha en el entretiempo, mientras un cabezazo de Martín a los 22’ del ST, estableció el 2-1 definitivo en el superclásico.

Sobre su trayectoria: arrancó su campaña en Estudiantes de La Plata, debutando en primera en 1992. Con el Pincha, tras haber descendido, se consagró campeón del Nacional B en 1994/95. Su condición de goleador llamó la atención de Boca, que lo contrató para la temporada 1997/98. Su confirmación como excepcional hombre de área, lo elevaría a la categoría de máximo goleador de la historia del club, señalando 236 conquistas (en 404 presencias) hasta 2010, cuando se retiró. Entre 2001 y 2004 tuvo un paso por el fútbol español, vistiendo las casacas de Villarreal, Betis y Alavés. En Boca, ganó los campeonatos Apertura 98, Clausura 99, Apertura 2000, Apertura 2005, Apertura 2008; Copa Libertadores 2000 y 2008; Copa Intercontinental 2000; Copa Sudamericana 2000 y 2004; y Recopa 2006 y 2008. Esto da un total de 13 vueltas olímpicas. En la Selección, jugó 15 partidos (9 goles) entre 1999 y 2010. Como entrenador condujo numerosas instituciones del país y el exterior.

El dato de color: en su libro “Yo soy el Diego”, Maradona manifestó que Palermo arribó a Boca por un pedido de él a las autoridades del club. “Me lo banco a muerte”, declaró también en el libro, publicado cuando recién nacía el romance entre el goleador y la afición boquense. Como compañeros no tuvieron tanto tiempo compartido, pero la relación entre uno y otro se potenció con Maradona en el cargo de entrenador de la Selección. El recuerdo de Diego y Martín está irremediablemente asociado a la clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando en tiempo de descuento y bajo la lluvia, un gol del Loco ante Perú en cancha de River, le dio a la Argentina una victoria por 2 a 1 gracias a la cual logró una clasificación que hasta el momento aparecía muy comprometida. Luego Maradona llevó al Mundial a un Palermo ya veterano (36 años), quien no obstante, volvió a convertir frente a Grecia. Al hacerlo, batió un récord, transformándose en el futbolista más longevo en hacer un gol en la historia de los Mundiales. La marca se prolongaría hasta 2018.

Foto: Palermo, en 2018 (Wikipedia/ Carlos Figueroa).

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