La Ciudad de Buenos Aires puso en marcha el Plan Anual e Integral destinado a prevenir y controlar tanto al mosquito Aedes aegypti como al virus del dengue. Esta estrategia busca promover la participación de los vecinos en la eliminación de los posibles criaderos, entendiendo que el control de la enfermedad depende en gran medida de las acciones comunitarias, tanto en los hogares como en espacios públicos y ámbitos laborales.
El Plan Integral de Prevención, Control y Vigilancia de Enfermedades Transmitidas por Mosquitos (ETM) se desarrolla de manera permanente a lo largo del año y contempla cuatro etapas epidemiológicas diferenciadas. Cada fase está diseñada de acuerdo con la presencia del insecto vector y con el nivel de circulación viral que pueda registrarse en la Ciudad.
La noticia fue dada por el Gobierno porteño a través de su página web oficial buenosaires.gob.ar, donde se detallan los ejes del plan y sus distintas fases de implementación. De acuerdo al comunicado, entre julio y septiembre se ubica el primer estadio, considerado el momento más oportuno para la eliminación de criaderos, dado que en ese período existen huevos en estado de latencia pero todavía no aparecen larvas ni mosquitos adultos. En esta etapa, la estrategia contempla acciones preventivas, capacitaciones y operativos interministeriales en distintos barrios, además de fomentar la notificación ciudadana de posibles focos de proliferación.
El segundo estadio, que transcurre entre octubre y noviembre, se caracteriza por la aparición de los mosquitos adultos aunque aún sin transmisión local del virus. A las tareas de control y prevención iniciadas previamente, se suma la ampliación de sensores de ovipostura, que pasarán a ser 260, junto con la eliminación de criaderos en los lugares donde esos dispositivos arrojen resultados positivos.
Durante el tercer estadio, que va de diciembre a febrero, ya se observa circulación del vector y comienzan a incrementarse los casos autóctonos de dengue. En este período se reforzará la capacidad de atención del sistema de salud para personas con fiebre y síntomas compatibles con la enfermedad.
El cuarto y último estadio se extiende de marzo a mayo o junio, momento en el que suele producirse la mayor parte del brote. Allí, las medidas principales son la atención rápida de los casos y la fumigación domiciliaria en torno a pacientes confirmados.
Más allá de la planificación epidemiológica, el énfasis central del plan está puesto en la eliminación de criaderos, tarea que requiere de la colaboración diaria de los vecinos. El GCBA volvió dar recomendaciones al respecto, por ejemplo, evitar la acumulación de agua en recipientes en desuso, renovar con frecuencia el agua de floreros y bebederos, mantener tapados los tanques, vaciar colectores de lluvia o bandejas de aire acondicionado, colocar mosquiteros en ventanas y puertas, y aplicar repelente de manera cotidiana.
A su vez, desde 2023 se sumó una nueva herramienta preventiva: la vacunación contra el dengue. Según datos oficiales, más de 50 mil personas ya fueron inmunizadas en la Ciudad. El esquema de aplicación consiste en dos dosis con un intervalo de 90 días entre cada una y está disponible para residentes de entre 15 y 59 años que soliciten turno en la web buenosaires.gob.ar/salud.
Foto: buenosaires.gob.ar