Una extensa investigación permitió a la Policía de la Ciudad desmantelar una organización delictiva dedicada al robo y posterior venta ilegal de camionetas Toyota 4×4 en el Área Metropolitana de Buenos Aires. La banda, conocida como “La Mafilia”, operaba con una estructura compleja y estaba dirigida desde una cárcel por un hombre apodado “El Gordo Ale”, indicó un comunicado oficial emitido por el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, donde se detallaron los avances y resultados de la investigación policial. Así, se pudo conocer que el punto decisivo de la causa se produjo el 3 de julio, cuando integrantes de la organización sustrajeron una Toyota Hilux en la Ciudad de Buenos Aires utilizando un vehículo de apoyo. Durante la huida, los delincuentes embistieron a efectivos policiales y la camioneta robada atropelló a un motociclista, quien perdió la vida en el lugar. El conductor del rodado fue detenido tras intentar escapar a pie, mientras que horas antes la misma banda había robado una Toyota SW4, que fue recuperada gracias al seguimiento realizado mediante el sistema de cámaras de monitoreo.
A partir de ese episodio, los investigadores profundizaron la pesquisa y confirmaron la existencia de una asociación ilícita con funciones claramente establecidas: choferes y levantadores de vehículos, responsables de logística, falsificadores de patentes y documentación, encargados de talleres clandestinos, reducidores de autopartes y personas dedicadas al ocultamiento y “enfriamiento” de los rodados robados.
Las tareas investigativas habían comenzado meses antes, a raíz de una serie de robos reiterados de camionetas Toyota Hilux y SW4. La modalidad incluía trabajos previos de inteligencia, el uso de inhibidores de señal, adulteración de chapas patente y el traslado de los vehículos a distintos puntos del Conurbano bonaerense para su posterior comercialización como si fueran legales.
En una primera etapa, efectivos de la División Investigaciones Comunales 14 lograron identificar y desarticular a una de las células de la organización, conocida como “La Banda del Botón Rojo”, integrada por quienes se encargaban de conducir y levantar los vehículos robados. En ese contexto se realizaron seis allanamientos simultáneos en Pilar, La Lonja y Exaltación de la Cruz, donde se detuvo a todos sus integrantes y se secuestraron camionetas adulteradas, dispositivos electrónicos, llaves codificadas, módulos de arranque, computadoras, teléfonos celulares y documentación relevante para la causa.
El análisis del material incautado, junto con el entrecruzamiento de llamadas telefónicas y las tareas de campo, permitió establecer que esta banda respondía a una estructura criminal de mayor envergadura, “La Mafilia”, cuyo líder coordinaba las operaciones desde prisión, con la colaboración directa de su pareja y familiares que actuaban como enlaces externos.
El 21 de noviembre, personal de la Comisaría Vecinal 14B detuvo en el barrio porteño de Palermo a tres integrantes de la organización cuando intentaban cometer un nuevo robo de una camioneta Toyota bajo la misma modalidad. Uno de ellos tenía pedido de captura vigente y los tres quedaron vinculados a al menos cinco hechos anteriores.
Con el cúmulo de pruebas reunidas, la Justicia ordenó once allanamientos simultáneos en distintas localidades del Conurbano bonaerense, entre ellas Los Polvorines, San Miguel, Pablo Podestá, La Reja, Paso del Rey, General Rodríguez, Hurlingham, Florencio Varela y Monte Grande. Durante esos procedimientos fueron detenidos los principales miembros de la banda, incluida la pareja del líder, y se desmantelaron talleres clandestinos dedicados a la programación de ECU, codificación de llaves y falsificación de documentación.
Además, se incautaron inhibidores de señal, scanners, computadoras, impresoras industriales, grandes cantidades de llaves de ignición, chapas patente, dinero en efectivo y teléfonos celulares. También se identificaron domicilios utilizados como garajes para ocultar los vehículos robados y comercios vinculados al circuito de autopartes, lo que permitió cerrar por completo la operatoria delictiva.
De este modo, la Policía de la Ciudad logró detener a más de una docena de personas y desarticular una organización que funcionaba de manera escalonada, con dos bandas interconectadas y un liderazgo único, dedicada sistemáticamente al robo y comercialización ilegal de camionetas 4×4 en el AMBA.
Foto: Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires.