REFLEXIONANDO SOBRE LO VIVIDO…

Pronto, muy pronto llega el Día del Perdón. Como persona religiosa que soy, siento que trato de cumplir con los preceptos que me indican los libros sagrados. Entonces, en este tiempo que lo precede, estoy reflexionando sobre lo vivido el año pasado e intentando ser mejor persona para el que recién comenzó. Y, por supuesto, pidiendo el perdón por todos los errores cometidos.

Recuerdo haber acompañado a mis abuelos al Templo de la calle Paso, en el barrio de Once. Después de finalizado el servicio religioso iba hasta su casa para compartir, una vez finalizado el ayuno, el pan trenzado y el vino casero que mi abuela preparaba con las uvas de su propio parral.

Una de las artistas que más admiro es la genial Marta Minujin, tal vez incomprendida por algunos, pero con un talento innato y tan extraordinario que aún hoy, luego de más de 60 años de trayectoria, sigue vigente, proyectando nuevas obras. En lo que a mí concierne, quedé totalmente deslumbrada por el Obelisco de Pan Dulce que construyó.

Quiero recordar a mi antigua compañera de trabajo y amiga para siempre, la querida Norma, mujer de una gran bondad que de manera constante me ayudó en algunas dificultades que tuve y me consoló en momentos de angustia. Estuvo a mi lado cuando más la necesitaba y aún hoy, después de tantos años, nos seguimos comunicando. Siento una gran emoción al escuchar su voz. Le pido a Dios que tenga salud y la bendiga para siempre.

Deseo dedicarle unas palabras a otra amiga entrañable. Se llama Jorgelina y le dicen, cariñosamente, Chola. De gran inteligencia y lucidez, tiene además un notable sentido del humor que mantiene, a pesar de su soledad. Por eso, cuando estoy un poco apesadumbrada, la llamo. Y al escuchar su voz recupero rápidamente la alegría que me transmite con su risa contagiosa y su particular tonada cordobesa. La admiro por su empeño y el tesón con el que desarrollaba el duro trabajo de manejar diariamente un automóvil como remisera.

Ahora estoy escuchando música, algunas canciones de mi admirado Julio Iglesias. Se expresa en varios idiomas y me deslumbra con su voz, su simpatía y su sonrisa siempre a flor de piel.

Raquel Seltzer

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