INSEGURIDAD: ¿HASTA QUÉ PUNTO SERVIRÁ…?

“Hace unos días, casualmente, leí un artículo periodístico referido a que habría multas más fuertes para los que compraran metales en forma irregular en la Ciudad de Buenos Aires. La noticia me agradó, porque la situación era insostenible. No sé qué pasará en Provincia, pero no descubro nada si digo que acá en la Capital Federal estaban robando todo lo que podían: picaportes, manijas, porteros eléctricos, placas… Bueno, en definitiva, todo el bronce que los ladrones podían robar, lo robaban. Decía que me gustó la noticia, pero también me pregunté: ¿Hasta qué punto va a servir esto? ¿Será una posible solución o seguirá todo igual? No pasaron más que algunos días, cuando subieron unas fotos al grupo de whatsapp que comparto con los vecinos del edificio en que vivo. Sí, se habían llevado una de las manijas de bronce de la puerta de entrada. Como estaba atornillada muy firmemente, no pudieron arrancarla con los tornillos. Pero la barretearon hasta quebrarla. Las dos bases quedaron atornilladas a la puerta y se llevaron la agarradera, que tenía más o menos cuarenta centímetros. Todo esto fue a plena luz del día. Las opiniones de los vecinos eran irreproducibles. Hay mucha bronca acumulada entre los propietarios e inquilinos, porque a principios de este año nos pasó lo mismo con el portero eléctrico. Al lado de la manija arrancada quedó otra que todavía está puesta. La idea es sacarla y suplantarla por algo que no sea de bronce, antes de que otros lo hagan por nosotros.
M eparece que esa misma semana, haciendo cosas por el barrrio, me detuve a ver la puerta de un edificio por el que paso bastante seguido. Debe estar a tres o cuatro cuadras de casa. Algo me llamó la atención… Y sí, también rompieron la manija y se la llevaron. Pero lo increíble es que no era de bronce, porque esa ya se la habían robado hacía como un año, o tal vez dos, ya no lo recuerdo…. La reemplazaron por una de un material más económico. Se ve que a los delicuentes también les servía.
La verdad es que estamos muy mal y que llega un momento en que ya nada te sorprende, pero igual da para ponerse a pensar… Justito después de que anunciaran multas más severas, pasa esto. De tan dramática, la situación hasta te termina sacando una sonrisa”.
Este texto fue escrito por un vecino de la Ciudad de Buenos Aires, quien además tomó la foto que ilustra este artículo. En relación a las medidas tomadas para frenar esta problemática, pocos días atrás, la presidenta de la Comisión de Justicia y legisladora de la Unión Cívica Radical – Evolución (UCR-Ev), Inés Parry, había formulado estas declaraciones, que fueron reproducidas por diversos medios: “… cualquier persona involucrada en la gestión de residuos sólidos urbanos sin los permisos adecuados se enfrentará a multas considerables, así como a la posibilidad de clausura de su establecimiento. Esta iniciativa tiene como objetivo principal combatir el robo de metales, especialmente aquellos utilizados en elementos arquitectónicos como porteros eléctricos, picaportes y buzones. Al aumentar las penalidades para los comercios que adquieran estos artículos de manera ilegítima, se espera disuadir eficazmente la participación en el mercado ilícito de metales, contribuyendo así a la preservación del patrimonio urbano y la seguridad en las comunidades”.
La reforma en el monto de las multas, indica que para quienes comercien con residuos sólidos urbanos sin tener autorización ni habilitación, caben sanciones económicas que oscilan entre los 146.660 y 1.146.660 pesos, aparte, de la posibilidad de que sus puntos de compra/venta sean clausurados o inhabilitados.

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