DEPORTE PORTEÑO

ANÉCDOTAS EN LA ESCUELA DEL CÍRCULO DE PERIODISTAS DEPORTIVOS.

ELIGIÓ OTRO CAMINO.

Una gran expectativa predominaba en las primeras clases del año inicial. Un panorama absolutamente nuevo se abría ante nuestros ojos. Por eso, el silencio y la atención de los estudiantes solían gobernar los minutos iniciales de cada clase de aquel abril de 1990. En ese contexto, se acercaba el secretario Juan José Mochanar para preguntar aspectos relacionados a la nómina de los alumnos que hacían su debut en la carrera. En varias oportunidades y a lo largo de algunos días, preguntó por la presencia de un tal De Cucco, pero como nadie respondía, Mochanar entendió que esta persona -pese a que aparentemente había pasado en forma exitosa el examen de ingreso- decidió no cursar en el establecimiento de la calle Rodríguez Peña, y dejó de hacer sus periódicas consultas. Por aquellos días, un estudiante llegaba con algo de retraso y se sentaba en su pupitre cuando ya casi todos estaban ubicados. Aportando una cuota de humor, Ricardo Fioravanti repetía: “Llegó De Cucco”, lo que generaba sonrisas, pues no era el estudiante misterioso el que había entrado sino otro, que se llamaba Leandro Volij. El asunto cayó en el olvido por un tiempo…

Sin embargo, años más tarde, un joven periodista comenzó a tener cierta notoriedad en el ambiente deportivo. Se llamaba Hugo De Cucco. Muy probablemente, se trataría de aquel chico que, habiendo tenido la posibilidad de comenzar sus estudios en la Escuela del Círculo, optó por escoger otro camino, llegando de todos modos, a insertarse laboralmente. Había otros muchachos que también estaban en la lista original de primer año, pero que jamás se presentaron a cursar. ¿Sus apellidos? Puca y Caffini. En estos casos, nada se supo de ellos.

NOCHE DE COPA.

River e Independiente llegaron a los cuartos de final de la Copa Libertadores de 1990. Los equipos se enfrentaron en el partido de ida, en el Estadio Monumental, el miércoles 22 de agosto de aquel año. En el primer año de la Escuela del Círculo de Periodistas Deportivos, había un importante grupo de seguidores de la entidad de Avellaneda, entre los cuales se encontraba un muchacho llamado Damián Olschansky, quien acompañaba a su equipo de local y visitante. River venció a Independiente 2 a 0 en el cruce copero. Al día siguiente, Damián ingresó al Salón Versalles del Círculo, algo tarde. La mayor parte de los estudiantes estaban ya sentados en sus pupitres, aunque ningún profesor se hallaba dando clase en ese instante puntual.

Las miradas se clavaron en él. ¿Qué diría de la derrota del club de sus amores? De todas maneras, de acuerdo a su rostro sonriente, Damián no parecía estar golpeado anímicamente. Mientras el hincha del “Rojo” estaba todavía en la puerta del aula, y aunque también el curso se componía de unos cuantos riverplatenses –desde luego, contentos por el resultado positivo-, fue el boquense Gabriel Castelletti, el encargado de ponerle punto final al expectante momento: “Vertí tu opinión”, le gritó, a una distancia de varios metros. La chicana estaba fundamentada en que Sergio Berti había sido el autor de uno de los goles de River (el restante, el del 2-0, lo señaló José Serrizuela, de penal). Olschansky, sin enojarse ni mucho menos por la simpática ocurrencia del barbado Castelletti, continuó con su rutina normalmente.

En la revancha, los dirigidos por Jorge Solari y Daniel Passarella empataron 1 a 1 y clasificó River, que en las semifinales fue, a su vez, superado por el Barcelona de Ecuador. Finalmente, Olimpia de Paraguay salió campeón de esa edición de la Copa.

Leave a Reply