CLUBES DESAPARECIDOS

Hoy: Círculo Progreso

En Buenos Aires, las entidades deportivas se apiñan en los barrios. En la capital de la Argentina, son aproximadamente trescientos los clubes. Unos cuantos surgieron hace más de un centenar de años; algunos, alcanzaron un fantástico crecimiento y rápidamente gozaron de un reconocimiento a nivel nacional y hasta mundial, favorecidos por razones que en estas líneas estaría de más analizar. Otros, en cambio, nacieron simplemente para cumplir un rol social y son muchísimo más acotadas en estructura, masa societaria, etc. Son los llamados clubes de barrio, tan destacados en algunas épocas como sufridos hoy en día, jaqueados tanto por las sucesivas crisis económicas que afectaron al país, como por el cambio en la coyuntura de los argentinos, donde la asistencia del vecino a una institución deportiva ha quedado tan mal posicionada en comparación con el panorama de hace al menos un par de décadas.

En el ámbito de los clubes de barrio, a su vez, existen varios subconjuntos. Y más allá de que todos los clubes luchan denodadamente por su subsistencia, algunos son más grandes que otros. Esa diferencia está dada, por ejemplo, por el espacio físico o la cantidad de actividades deportivas y culturales.

Hubo un Círculo…

Lamentablemente, no son pocas las instituciones que han bajado la persiana. En su mayoría, se trata de clubes de barrio cuyo espacio se limitaba a pocos metros cuadrados. Un salón de fiestas, un buffet, un patio (techado o no) para jugar al fútbol, una oficina destinada a tareas administrativas… Ese era el aspecto de numerosos clubes. Todavía son unos cuantos los que siguen de pie a pesar de las circunstancias adversas. Pero a otros, el advenimiento de un nuevo tiempo los condenó a la desaparición.

Círculo Progreso es uno de ellos. Estaba ubicado en la calle Viel 823, entre José Bonifacio y Avenida Directorio, Caballito.

Cualquiera que navegue por Internet, podrá comprobar acerca de su existencia. Más aún, para algunos sitios webs, el club sigue vivo, en función de que su nombre todavía permanece inscripto en la lista de las instituciones del barrio. Sin embargo, hace más de diez años que ni siquiera se conserva la que era su pequeña sede social. En esa parcela, la figura de un luminoso edificio no ha dejado rastros de lo que alguna vez fue Círculo Progreso.

En portales de direcciones y teléfonos que abundan en el ciberespacio, tampoco se tiene en cuenta su desaparición.  Allí están su nombre, su dirección y el que probablemente, haya sido su teléfono. El número telefónico no coincide en todas las guías. Pero en algo, desde luego, hay coincidencia: ya ninguno pertenece al club, por la sencilla razón que es el club el que no existe como tal.

CPRogreso(2017)

El edificio que ocupa el lugar de lo que fue su sede. En la foto de arriba, una imagen del frente del club en 1996, según el mapa interactivo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Hola, qué tal, señora…

Para la realización de esta nota, como una mera curiosidad, se telefoneó a uno de los números publicados en una guía telefónica online. Del otro lado de la línea atendió una señora, y según sus breves comentarios, no tenía la menor idea de la existencia del viejo Círculo. Ahora, ese teléfono que comienza con la característica 4922 corresponde a una casa particular de la Avenida Asamblea al 300, del barrio Parque Chacabuco. La vivienda de la mujer que respondió al llamado está a unas cinco cuadras de Viel 823.

Si se marca otro número telefónico publicado por un portal, asociado al club (de característica 4923) una grabación indica que “no corresponde a un abonado en servicio”.

Se acabó la fiesta

En otra página de Caballito también figura Círculo Progreso y en el posteo que indica su presencia, se permiten comentarios de los lectores. Un par de mensajes datan de 2011. Son consultas de dos mujeres, que preguntan si tienen o si alquilan el salón de fiestas. Obviamente, no hay respuestas, pues en ese año, ya era el edificio el que ocupaba aquel espacio físico de la calle Viel.

Al pie de la nota, un lector de nombre Nicolás, el 19 de noviembre de 2009 a las 23:45 dejó el siguiente mensaje: “Hola. Me asombré cuando urgueteando por clubs de Caballito se lee en la web CÍRCULO PROGRESO. Me trajo el recuerdo del aroma del café, el ruido de las bolas de los billares, el ruido de la gente, Cirimarco, el maestro Betrano, Titi Gómez, Luciano y Oscar Falvo, siempre con olor a petroleo Norberto Gómez,… Cuánto ruido sano, a club de barrio en el recuerdo. Sobrino de un socio”.

Sin dudas, quien esto escribió conocía bien las instalaciones y algunos personajes que las frecuentaban, en una fecha indescifrable. Personajes que (como el propio autor de las líneas), si es que aún permanecían allí, vaya uno a saber cómo vivieron el momento en el cual el club bajó definitivamente sus persianas.

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